Serie Dike ~ Completa

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Un espacio

Para agradecer a:

Alice por ser leer todo lo que escribo, por más que esté horrorosamente horrible (sobre todo con los tiempos verbales, ella saaabe).

Hachedesilencio que siempre tiene las frases precisas para los capitulos de Dike. Aunque el staff no lo sepa, gracias por hacer lo que hacen.

A mi familia por soportar todas mis locuras.

A los que leen, comentan, descargan y se dan una vuelta por acá. Perdón por el tiempo que me tomo para publicar cosas... gracias por leer!!

~ ferdeimos

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domingo, 24 de agosto de 2014

Dike-Tomo II.Capitulo19: Dos y medio



Capitulo 19: Dos y medio

Otro sábado de entrenamiento del grupo “Buena suerte”, los días comenzaban a oscurecerse más tarde, dando indicios de la llegada de la esperada primavera y de los días alegres y coloridos. Dike había decidido ir acompañada de Ceto para ya hacer oficial su noviazgo.

Lisiánasa:- ¿Qué hace Ceto acá?

Dike:- Bueno.

Ceto:- Nos encontramos por casualidad y la acompañé para ver que era cierto que se estaban juntando para practicar.

Ferusa:- Por suerte tocó un día hermoso, no hay humedad y está despejado.

Dike:- Es cierto.

Ferusa había cambiado de tema para que la otra chica no descubriera lo que Ceto quería ocultar. Él permaneció sentado mirando cómo las chicas patinaban, sin decir palabras, hasta que dejaron de hacerlo. Fueron cuatro horas de entrenamiento intensivo.

Lisiánsa:- Tenes que venir a vernos algún día, a la presentación de verdad.

Ferusa:- ¡Hay un chico enmascarado que nos tiene locas! ¡Está re bueno!

Ceto se rió de tal forma que las chicas se contagiaron. Lisiánasa se despidió primero y se retiró. Ferusa le guiñó el ojo a su amiga para que luego le contara todo, ella se había quedado con una noticia vieja y quería actualizarse.

Dike:- ¿Puedo preguntar algo?

Ceto:- Depende.

Dike:- ¿Te acordas cuando nos encontramos en el local de juegos?

Ceto:- (Suspiró) Si, vos estabas con el idiota de Nereo.

Dike:- Ese día.

Ceto:- ¿Esa es tu pregunta?

Dike:- ¿Qué fue lo que dijeron las chicas cuando nos fuimos?

Ceto:- ¿Es necesario?

Dike:- Te lo estoy preguntando, ¿no?

Ceto:- Si, pero algunas cosas es mejor no saberlas.

Dike:- Acepto el riesgo.

Ceto:- No recuerdo muy bien.

Dike:- (Suplicando) Hace un esfuerzo…

Cetos:- Esta bien, pero que conste que esto solo lo hago por vos. Así que exijo un beso como parte de pago.

La chica sonrió alegremente, su novio tenía esas salidas que tanto amaba. Lo besó y luego le mordió tiernamente el labio inferior. Ceto quería más, pero ella tenía la idea fija en satisfacer su curiosidad.

Ceto:- Ellas dijeron que no podían creer que ustedes dos hayan sido novios.

Dike:- ¿Qué más?

Ceto:- Actea y Euribia son chicas malas Dike… Lo que dijeron sólo confirmó lo estúpidas y envidiosas que son.

Dike:- No vas a responder a mis preguntas, ¿no?

Ceto:- Podría, pero no hagas que lo diga yo.

Dike:- Está bien. Dijeron que era gorda, ¿no?

Ceto:- Si.

Dike:- ¿Qué era la nerd del salón?

Ceto:- Si.

Dike:- ¿Qué no encajábamos como pareja?

Ceto:- Si.

Dike:- ¿Qué era fea?

Ceto:- Eso dijeron.

Dike:- Traidoras…

Ceto:- No gastes energías con ellas Dike. No importa lo que digan los demás y más si son personas que no te quieren.

Dike:- ¿Yo te parezco eso?

Ceto:- Yo te quiero. No me importa el resto.

Dike:- Creo que mejor me voy a mi casa. Prefiero hablar de esto con Taumante.

Ceto:- Sos hermosa. Y si no me crees voy a tener que hacértelo entender a besos.

De repente la besó y ella se estremeció. La observó con ojos divertidos. Dike no tenía ni idea de lo que estaban hablando hacía un instante. Había logrado que se olvidara de todo con su acción arrebatadora.

Ella lo miró con expresión cálida y agradecida. Él le dedicó una amplia sonrisa mostrándole sus dientes amarillentos de fumador.

Dike:- Tendrían que dejar de fumar.

Ceto:- ¿Te estás preocupando por mí?

Dike:- Claro que sí.

Ceto:- En tu lugar, me preocuparía por lo que tengo en mente en estos momentos.

Dike:- ¿Quiero saber?

Se puso de pie y la miró con expresión indescifrable. Tomó su abrigo, se lo puso y se acercó al odio de su novia.

Ceto:- Por el momento, no.

Le tendió la mano y se fueron caminando juntos. Durante el trayecto a la casa de ella, él le iba contando acerca de su familia. Le había confirmado que la señora que la había atendido, esa tarde horripilante de la ruptura, era su madre. Le contó que él era el segundo hijo de una familia muy numerosa. Psámate era el mayor y el resto de los ocho hermanos restantes eran mujeres. La casa de ellos era muy chica. Tenían que turnarse para todas las actividades. Los fines de semana era cuando más se les complicaba debido a que no estaban en la escuela. Sus padres estaban separados y su madre era la que los mantenía debido a que su padre no apareció más. Ellos casi nunca estaban en la casa, por lo que se la pasaban caminando por las calles de la ciudad. Ceto y Psámate conocían todo acerca de cada parte de la ciudad.

A Dike se le encogió el corazón y retomó la charla acerca del día de la re inauguración del club Ice para cambiar el tema. Ella quería que él fuera a la próxima presentación y él le prometió que iría.

Dike:- Cuando Galatea se sacó la máscara, quería matarla. Menos mal que estaba Tau para pararme.

Ceto:- Taumante es un gran hermano, un poco delicadito, pero bueno.

Dike:- (Mirándolo sospechosamente) ¿Delicadito?

Ceto:- Lo consienten mucho en tu casa. Es el nene de tu mamá.

Dike:- Eso es porque Tau es Tau. No lo podemos tratar mal, es de cristal.

Ceto:- No lo ayudan mucho a enfrentar a la vida.

Dike:- Qué buen cuñado que sos.

Dike le sacó la lengua y se aferró al brazo de Ceto mientras caminaban. Luego la besó sonriendo. El viento frío soplaba bastante fuerte, pero luego se detuvo. Algo había se había puesto en su camino.

Euribia:- ¿Dike?

Los chicos se detuvieron en seco. Sus ojos estaban bien abiertos, no se habían percatado que frente a ellos estaban Nereo y Euribia de la mano.

Euribia:- (Ligeramente rabiosa) Ustedes…

Ceto:- Si, nosotros.

Dike no podía hablar, esta vez Ceto sería el que tendría que enfrentar la situación. No podían ocultar ni desmentir lo que con los ojos se vió. Los chicos los vieron besándose y nada podía hacer que lo olvidaran. El tiempo no regresa.

Euribia:- ¿Qué hacen por acá?

Ceto:- Paseábamos...

Euribia:- ¿Desde cuándo?

La chica no era tonta, su pregunta tenía doble sentido. Los chicos podrían pecar de ingenuos y responderla de forma que fuera lo más suave para los interesados. Ceto miró a Dike esperando a que ella respondiera, pero no iba a tener tanta suerte. Su novia estaba petrificada, con la mirada perdida, esperando a que algo la hiciera reaccionar. Y sus sutiles codazos no estaban logrando reacción alguna en ella.

Ceto:- Hace dos meses y medio. ¿Y ustedes?

Euribia:- (Mirando a Dike) Una semana.

Nereo:- (Mirando a Dike) Nos tenemos que ir.

Ceto:- Fue bueno verlos.

La pareja recién llegada continuó su camino, un poco más ligero del que estaban teniendo dejando solos a los otros dos. Dike permaneció quieta un poco más. Ceto tuvo que recurrir a lamerle la cara para que se despabilara.

Dike:- (Tocándose la cara) ¡Ceto! ¡No era necesario hacer eso!

Ceto:- No tuve alternativa.

Dike:- Hay muchas formas de hacerme reaccionar.

Ceto:- Usé la más apta para la calle.

Dike se sonrojó. Su novio era un completo pervertido. Ambos sonrieron y retomaron su camino.

Ceto:- Los viste, ¿no? No era amor lo que había entre ellos.

Dike:- Ya te dije que Nereo sale con ella para ponerme celosa a mí.

Ceto:- Nereo no dejaba de mirarte.

Dike:- Y Euribia a vos.

Ceto:- ¡Que se caguen! Perdieron dos cosas megas valiosas.

Dike:- El lunes va a haber una revolución en la escuela.

Ceto:- No importa.

Dike:- Ya no vamos a poder estar juntos como antes, la preceptora va a estar vigilándonos.

Ceto:- (Sonrió) Eso puede ser dentro de la escuela, pero fuera, somos libres.

Con un beso largo e intenso se despidieron y Dike ingresó a su casa un poco preocupada. No quería que su amiga se enterara de esa forma, tenía pensado preparar el terreno, pero todo la tomó por sorpresa. Cómo iba a imaginarse que justo, por donde ellos caminaban, iban a estar Nereo y Euribia. El lunes siguiente iba a ser caótico. Sólo esperaba no ser la Actea de hace apenas dos semanas atrás, dejada de lado, conviviendo con los chicos o con los de otros cursos.

Taumante:- Uau, casi tres meses. Es mucho Dike.

Dike:- (Entusiasmada) Si, lo sé. Pero tendrías que haber visto las caras de ellos. Euribia y Nereo querían secuestrarnos con la mirada.

Taumante:- O matarlos.

Dike:- ¿Por qué matarnos?

Taumante:- (Poniéndose derecho) ¿Todavía me preguntas? Ambos le sacaron la pareja al otro.

Dike:- Bueno, si ese es el caso Euribia está con Nereo…

Taumante:- Entonces, ¿todavía te importa Nereo?

Dike:- ¡Claro que no!

Taumante:- ¿Y Dione?

Dike:- (Seriamente) Ya lo asumí. El me confirmó que jamás va a pasar algo, porque somos amigos. Y cuando eso pasa, es mejor alejarse.

Taumante:- ¿Cómo? ¿Las personas se alejan cuando están resignadas?

Dike:- Tampoco estoy resignada.

Taumante:- Claro, lo asumiste.

Dike:- A ver. Si tuvieras la oportunidad de poder escapar de una situación que ves que no avanza, ¿no lo harías?

Taumante:- Supongo que hay personas que sí. Pero no sería mi caso.

Dike:- Eso es porque no estás enamorado.

Taumante:- ¿Y vos sí?

Dike:- Creo que ya hablamos de esto y yo estaba saliendo con Nereo.

Taumante:- (Sonrió) ¿Ahora los acontecimientos los marca el novio de turno?

Dike:- (Fulminándolo con la mirada) No empieces Tau. Estamos hablando seriamente.

Taumante:- Lo siento, se me escapó.

Dike:- Yo creo estar enamorada de Ceto. Pero aprendí que no puedo pensar que, con el que salga, sea el amor de mi vida.

Taumante:- No sé qué decir.

Dike:- No importa, mamá me dijo que ella también pasó por varios chicos hasta que encontró a papá. Pero no me dijo que él fuera el amor de su vida.

Taumante:- La relación de papá y mamá es rara. Siento que algo ocultan. O simplemente están en proceso de separación.

Dike:- ¡No! ¡Eso es imposible!

Taumante:- Tranqui. Fue solo una idea.

Dike:- Tratá de aportar ideas positivas, no destructivas.

El muchacho se puso de pie arrepentido por lo que había dicho. No se había dado cuenta que pensó en voz alta y, sin querer, lastimó los sentimientos de su hermana. Subió las escaleras dejando a Dike sola sentada en la mesa de la cocina.

<< La presentación del show en el club fue cambiada, de un domingo para el sábado anterior. Y, en vez de ser a las ocho, va a ser a las seis de la tarde. Aunque al principio no me gustó para nada el horario, Ferusa me hizo recapacitar. La vez pasada habíamos llegado muy tarde a nuestras casas y nos dejó muy cansadas.

También hablamos de mi relación con Ceto, le conté que volvimos, que todo había sido un mal entendido. Aunque Pontomedusa lo había besado, él simplemente no la alejó para no lastimarla. Ferusa me escuchó sin acotar. Parece que está aprendiendo a dejar hablar al resto. Luego me dijo que Euribia ya esparció el rumor, así que toda la escuela está enterada de mi relación con Ceto. Eso es lo de menos, qué habrá acotado de más. Porque no creo que se haya quedado con ese solo chusmerío. Seguro que aclaró que soy una traidora, que no tengo escrúpulos… Cosas así. Ya estoy cansada de los rumores. Fuimos amigas mientras Actea nos había defenestrado y ahora ella es la que está difamando mi nombre.

De todas formas, son conclusiones mías. Tal vez no dijo nada más, o tal vez dijo algo que a mí no se me está ocurriendo y que podría perjudicarme más. Me parece que se lo voy a tener que contar a mamá y luego, muy despacio, a papá. Sé que él no va a reaccionar bien, no va a ser como en las novelas de la televisión. Espero lo peor.

El lunes nos vamos a encontrar fuera de la escuela para hacernos un cambio de look. Ferusa nos convenció para teñirnos los pelos de castaño oscuro. Un cambio de imagen va a hacer que olvidemos la derrota ante Galatea. ¿Se presentará en esta oportunidad? ¿Me quedará bien el color? ¿Cómo lo tomarán mis papas? ¿Y Ceto? No le dije nada porque no tengo saldo en el celular, se enterará el lunes por la mañana, si es que viene a la escuela. Así que tendré que esperar a que venga o a que, a fin de mes, me carguen saldo. >>   
Autora: Ferdeimos
Revisión: Alice





Los hechos y/o personajes de la historia son ficticios, 
cualquier semejanza con la realidad es mera coincidencia

Nos leemos dentro de dos semanas

Bajo licencia Creative Commons CC BY-NC-SA 3.0,
                          como se detalla en http://creativecommons.org/licens. 

lunes, 7 de abril de 2014

Dike-Tomo II.Capitulo11: La noche



Capitulo 11: La noche

<< Realmente la noche no iba a terminar más… Ceto estaba en casa, yo sola con él y había llegado Euribia, la ex de Ceto… Ya dije que estaba sola con él, ¿no? Bueno, eso era lo que realmente me preocupaba. No quería que pensara cualquier cosa de mí. Y más sabiendo la hora que era. Pasaban las siete de la tarde y estamos en otoño, todo está oscuro… >>

Dike:- Hola Eu… ¿Qué haces por acá?

Euribia:- Vengo a hacerte compañía. Ferusa me dijo que estabas sola con Taumante.

<< Dudé por un momento en dejarla entrar. Ferusa seguramente le dijo que estaba Ceto conmigo, sino no hubiera venido. Así que ella sabía que él estaba. No tengo por qué preocuparme. >>
 
Dike:- Pasá que estoy con Ceto.

Euribia:- Lo sé.

<< Había dado en el blanco. No le pregunté más y ambas pasamos al living donde Ceto, con esa gran sonrisa que tiene, nos recibió poniéndose de pie. No lo noté nervioso. Así que supongo que aún sigue gustando de ella. Sólo esperaba que no usaran MI casa para arreglarse. >>

Ceto:- Vamos a ser muchos para la cena.

Dike:- Eu vino a hacerme compañía  por esta noche… Así que ya no estoy más sola.

Euribia:- (Gira hacia Dike sorprendida) ¿Taumante no está?

Dike:- No, se fue a lo de un amigo. Y ahora que lo pienso, todavía no llamó. ¡Voy a matarlo!

Ceto:- ¡Esperá un toque loca! Se fue hace un minuto.

Euribia:- Qué raro. A tu hermano no le gusta estar con la gente. Siempre prefiere quedarse en casa.

Dike:- ¡Mejor! Que tenga amigos.

Ceto:- Bueno, entonces las dejo. Me voy para que tengan su noche de chicas.

Dike:- (Sonríe) Si, si, si. Noche de chicas, sin chicos.

Euribia:- Bueno, Dike, dejalo. Somos dos contra uno.

Ceto:- (Sonríe) No les pensaba hacer nada.

Euribia:- Lastima.

Dike:- ¡¿Qué?!

Euribia:- Nada.

<< Me giré bruscamente. Mi cara de sorpresa no debió ser muy disimulada porque Ceto volteó la cara sonriendo traviesamente. Sabía que no quería que se quedara en casa, pero la tonta de Euribia quería arreglarse con él. ¿No se dio cuenta de cómo le hablaba? O sea, la estuvo esquivando desde que llegó, ni la miró. Ceto no gusta de ella. Entonces gusta de otra, claramente. >>

Dike:- ¿Qué quieren que prepare de comer?

Ceto:- ¿Vos cocinas? No gracias, prefiero comer la comida del perro pulgoso que tenes como mascota.

Dike:- Eso lo decis porque no probaste mis milanesas con papas.

Ceto:- Eso nunca falla.

Dike:- Pero puede. Nunca se sabe.

Ceto:- ¿Hay garantías que no le vas a poner nada?

Dike:- ¡Ey! Yo también como.

Ceto:- Cierto. Pero de todas formas voy a tener que controlar todo el procedimiento. Por si acaso.

<< ¡Ay, qué evidente! ¡Por favor! Ceto no quería estar con Euribia. Y si yo me iba a cocinar, ellos tendrían que hablar, a solas. Lo importante es que todo fue fluyendo con casualidad, nada pareció forzado, excepto mi cara cuando veía a Euribia cómo me fulminaba con la mirada cuando Ceto me molestaba mientras cocinaba. Siempre intenté que ella participara de todo, pero él estaba empecinado en dejarla de lado. Ella decía algo para pelearlo, él no le seguía la corriente. Ella lo golpeaba para tocarlo, y él solo se corría. Nunca dejaba de mirarme a mí. Y eso me incomodaba. Yo sabía que eso no podía estar pasando, o sea, soy yo. Ya sé cuál es mi destino. No quería hacerme ilusiones. Pero todo cerraba… >>

Dike:- Bueno, ya está. Ayuden a poner la mesa.

Ceto:- La mesa ya está puesta.

Dike:- Malísimo Ceto, malísimo el chiste. Hagan algo que yo ya hice todo.

Ceto:- Que te digo que lo hice.

Dike:- ¡Ah! Pero que chico rápido.

Ceto:- Para todo soy muy rápido.

Dike:- Espero que para pensar también.

Euribia:- Lo que pasa es que Ceto es un chico multiusos. Te pone la mesa, te hace la cama, barre, pancha y lava.

Dike:- ¡Que lujo! Tu nueva novia debe estar feliz.

<< No sé por qué dije eso. Me salió solo. Bueno, en realidad sí sabía por qué. Estaba intrigada, empecinada en saber de quién gustaba. Desde que llegó que me dejó así. ¿Tanto le costaba decirme el nombre? Un nombre, nada más. >>

Euribia:- (Descolocada) ¿Nueva novia?

Ceto:- ¡No, no! Dike siempre jode con eso.

<< Fue claro que me tiró la pelota a mí para zafarse. Supongo que él sabía que ella aún sentía cosas por él y no quería meterse en problemas.

¡Ah! Para tu tranquilidad, Taumente me llamó para avisarme que había llegado bien y que no había problema en la casa de su amigo por quedarse a dormir. 

Pero volviendo a lo que pasó. Ceto había puesto la mesa, Euribia quería matarme y la cena estaba servida. Por suerte, tuve mucha, mis papás no llamaron por teléfono para chequear que todo estaba bien. Así que, aunque sabía que no iban a llamar, estaba nerviosa. Primero estaba esa situación incómoda con la ex pareja y segundo, quería que mi comida gustara. La estaba comiendo el chico que me gustaba. Sí. Esa noche me di cuenta que mi único motivo por mi rechazo a él, era el hecho de que Euribia todavía gustaba de él. Pero a mí me estaba gustando todo su ser… >>

Ceto:- (Tocándose la panza) ¡Riquísimo! ¡Te pasaste Dike!

Dike:- ¿Viste?

Euribia:- ¿Junto la mesa?

Dike:- Dale, yo te…

Cuando Dike intentó levantarse, Ceto la tomó del brazo y la hizo sentarse nuevamente.

Dike:- (Susurrando) ¿Qué pasa Ceto?

Ceto:- Siempre me dejas solo, quédate conmigo… por favor.

Dike:- Para eso están las novias.

<< ¡Qué insistente! ¡Por favor! Soy un asco. Quería saber quién le gustaba y seguía jugando con fuego. Nunca me imaginé lo que me iba a decir. >>

Ceto:- La busqué y la encontré… pero no me animo a encararla.

Dike:- Pero a Euribia no te costó encararla.

Ceto:- Es diferente.

Ceto se acercó a Dike despacio. Ella buscaba con la mirada la forma de escapar del chico, pero no podía. Si salía corriendo iba a tirar todo y llamaría la atención de Euribia, que aún estaba en la cocina. A Dike se le cruzó por la cabeza que su amiga seguramente estaba escuchando la conversación, mirándolos desde la cocina. Sólo esperaba que ella viniera a socorrerla para que no pasara nada de lo que luego se arrepintiesen.

Euribia:- (Desde la cocina) ¡Dike!

Dike:- ¡Ya voy!

<< ¡Qué oportuna! Euribia me salvó de ser devorada por Ceto. Salí corriendo a la cocina dejando a Ceto consternado. No se la veía venir. >>

Euribia:- ¿Cuál es el agua caliente?

Dike:- Gracias Eu, pero mejor dejemos los platos para lavarlos más tarde. Vos acompañá a Ceto mientras bajo los colchones.

Euribia no dudó ni un segundo. Ante el gran salvavidas que su amiga le había lanzado para que pudiera tener una oportunidad de estar a solas con Ceto, salió corriendo al living.

Los colchones fueron puestos en la sala del comedor y todos se acostaron. El silencio los invadió y nadie quiso romper el hielo. Fingiendo o no, todos dormían. Euribia y Dike estaban juntas por un lado y Ceto apartado.

<< ¿Dormir? Creo que ninguno de los tres podía. Todavía recordaba el gusto de la milanesa con papas. Me había pasado. Creo que las hice más ricas que de costumbre solo porque cocinaba para él. Estoy loca. Lo sé. Pero bueno, la cosa es que no podía dormir, algo me molestaba. Tal vez la luna llena no me dejaba encontrar el sueño o simplemente porque tenía a la ex pareja junta en casa. Chequeé que Euribia estuviera durmiendo. No hice la clásica “¿estás despierta?” Era obvio que no me iba a responder. Así que hice como que me movía y verifiqué si se despertaba o no. Ni un movimiento. Así que, sin hacer ruido, me levanté y salí afuera, al patio. Timoteo se acercó sin ladrar y se acostó al lado. Aproveché para pensar en todo lo que me estaba pasando con Ceto. Sabía que Euribia sentía cosas por él, pero no me importaba. Si él me decía que gustaba de mí, yo no dudaría en salir con él. Una mierda. >>

Dike:- No puede ser…

Ceto:- ¿Qué no puede ser?

Ceto preguntó mientras se sentaba al lado. Dike se corrió para que él ocupara el lugar ya que la estaba corriendo con su cadera.Timoteo seguía sin reaccionar. 

Ceto:- Dale, contéstame. ¿Qué te tiene así?

Dike:- Tengo un problema. Estoy aceptando que quiero hacer algo que lastime a alguien.

Ceto:- (Acariciando a Timoteo) Se que este perro está sucio, pero es lindo.

Dike:- Lo prohibido siempre es tentador.

Ceto:- (Sonrió) Obviamente. Pero volviendo a lo tuyo, no creas que te pasa a vos sola.

Dike:- Puedo perder mucho si accedo a eso. No puedo dejarme llevar.

Ceto:- ¿Qué vas a perder? ¿Amigas?

Dike:- Si.

Ceto:- Esas no son amigas.

<< ¿Él también? ¿Será que se complotó con Taumante? ¿Qué pasa con mis amigas? Es un tema que tendré que rever. En ese momento solo tenía una idea en la cabeza, saber de quién gustaba este chico. >>   

Dike:- Al final no me dijiste quién te gustaba.

Ceto:- Primero contame vos quién es el prohibido.

Dike:- Pero yo no estoy segura de lo que siento. Muchas cosas me pasan… Y claramente, no puedo estar con él.

Ceto:- ¿Qué sentís por él?

Dike:- Lo quiero, me exaspera… Lo odio y lo quiero… Complicado.

Ceto:- ¿Complicado?

Dike:- Ya te dije, puedo perder a muchas personas. Si me acerco más de lo debido, me metería en problemas con dos personas que conozco de siempre.

Ceto:- ¿Y ellos son?

Dike:- Nereo y

Ceto:- Euribia.

<< Giré mi cara rápidamente. Terminó mi frase. ¿Él sabía que yo gustaba de él? ¿Tan evidente fui? O sea, traté de alejarme para que no me gustara más, para que él no quisiera acercarse más. ¿En qué falle? >>

Ceto:- Yo también te quiero, pero no como amiga.

Timoteo se puso de pie mirando adentro de la casa. 

Dike:- Mejor dejemos acá.

Ceto:- ¿Qué te pasa? ¿Te acabo de decir algo importante y nada?

Dike:- (Tomándole de la cara) Fue muy hermoso, pero Euribia se levantó.

Ceto:- Esto no puede quedar acá.

Dike le tapó la boca para callarlo y Ceto la lamió. Ella reaccionó con un grito sordo mientras saltaba hacia atrás. Sigilosamente ingresaron a la casa. Ambos se separaron y Euribia encontró primero a Ceto que estaba en la cocina abriendo la heladera.

Euribia:- ¿No podes dormir?

Ceto:- Las papas dan sed.

Euribia:- Te puedo hacer compañía.

Dike:- Acá estaban

Euribia se giró rápidamente con toda su clásica sobreactuación. Con la mirada le dijo a Dike que había elegido un mal momento para ingresar. Pero a ella no le importó, con sólo ver la cara de relajación que tenía Ceto comprendió que éste necesitaba de esa interrupción para liberarse de Euribia.

Euribia:- Bueno, volvamos a dormir.

<< Euribia fue la primer que salió disparando al comedor. Ceto se acercó. Deslizó sus dedos suavemente por mi mejilla hasta el mentón. Me estremecí, eso jamás me había pasado con Nereo. No podía controlar mi cuerpo. Él esbozó una sonrisa de satisfacción. Yo estaba inmóvil, esperando por sus acciones. Deslizó su dedo pulgar por mi labio inferior. Respiré hondo. Se inclinó, ligeramente, y me besó. Mi corazón dio un salto. Me puse colorada, sentí la sangre juntarse en toda mi cara. Yo sabía que me iba a besar, pero no pensé que iba a ser así. Creo que este chico es un poco experimentado. Y eso me da miedo. ¿Y si no le gustó como besé? ¿Y si se está riendo de mí? Seguro que se dio cuenta que no sé nada. >>
Autora: Ferdeimos
Revisión: Alice





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Nos leemos dentro de dos semanas

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