Serie Dike ~ Completa

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Un espacio

Para agradecer a:

Alice por ser leer todo lo que escribo, por más que esté horrorosamente horrible (sobre todo con los tiempos verbales, ella saaabe).

Hachedesilencio que siempre tiene las frases precisas para los capitulos de Dike. Aunque el staff no lo sepa, gracias por hacer lo que hacen.

A mi familia por soportar todas mis locuras.

A los que leen, comentan, descargan y se dan una vuelta por acá. Perdón por el tiempo que me tomo para publicar cosas... gracias por leer!!

~ ferdeimos

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domingo, 26 de octubre de 2014

Dike-Tomo II.Capitulo21: Lo que se supone que tengo que ser



Capitulo 21: Lo que se supone que tengo que ser

<< Quinto día de castigo. Esto es estúpido. Tengo que estar encerrada en casa mientras el invierno se termina y comienza la hermosa primavera. Aunque la mayor parte de los días está lloviendo asquerosamente y sólo el domingo sale el sol para amargarnos más porque al otro día hay que ir a la escuela, yo quiero salir igual. Quiero ver a Ceto. Estar recluida no está bueno, hasta el celular me sacaron.

“¿Qué más puede pasar?” Preguntó el estúpido pero hermoso Ceto. La respuesta llegó bastante rápido. Era cuestión de cumplir un mes más para que algo malo pasara. Espero que el enojo de papá se pase pronto. No me siento mal por nada de lo que hice, aunque si por el pobre de Taumante. Él también está castigado. Ocultó el hecho que mamá sabía de la situación y se culpó a él mismo. A veces creo que es más grande que yo. En su lugar me hubiera quedado callada. Hacer enojar a papá es un problema. Todos tratamos de no llevarle problemas, pero él mismo los crea. Mamá es más cómplice. Podemos hablar con más confianza.

De todas formas, sé que Tau tiene más confianza con ella que yo misma. Ellos tienen una conexión que va más allá de la de una madre con su hijo. Tau es el preferido, el consentido de la casa. Claro que siempre por parte de mamá, papá no lo quiere. Siempre lo trata mal. >>

El timbre sonó, Euribia había llegado a la casa de Dike. Ella bajó a recibirla. Metis fue a traer algunas galletitas para convidarle a la recién llegada pero Taumante, que no pecaba de tonto, la interceptó para que no las molestara llevándola a su cuarto.

Dike:- ¿Cómo estas Eu? No me gusta esa cara que tenes.

Euribia:- Mal.

Dike:- ¿Qué paso?

Euribia:- Corté con Nereo.

Dike:- ¿Por qué?

Euribia:- Peleas sin importancia.

Dike sabía cuál era la verdadera causa, Nereo nunca salió con ella porque la quería. Lo sabía desde la fiesta por el cumpleaños de quince de Ferusa. Dione había escuchado a su primo hablar con Cimo acerca de un plan para lograr que Dike sintiera celos y volviera con él. Ella sabía que era una estupidez, pero no podía decirle nada a su amiga, no podía abrir la boca. No quería lastimar más a su amiga.

Euribia:- (Mirándola a los ojos) Vos sos la razón Dike… vos…

Dike:- ¿Qué te hace pensar eso?

Euribia:- No te hagas Dike, sabes que todavía gusta de vos.

Dike:- ¿Y? Creo que le dejé bien en claro que yo no lo quiero más. No entiendo por qué no le entra.

Euribia:- Ya sé que no tenes la culpa. Pero me usó…

La chica comenzó a llorar y Dike la abrazó. Quería consolarla. Ella no tenía por qué llorar por una persona tan estúpida e ingrata como Nereo. Sabía que con esa demostración de cariño no iba a lograr nada pero pronto el llanto se convirtió en sollozo y Euribia dejó de llorar.

Euribia:- ¿Qué se supone que tengo que hacer?

Dike:- No lo sé.

Euribia:- ¿Qué harías vos?

Dike:- No sé. Si tuviera plata me compraría ropa para tapar el dolor por un momento.

Euribia:- Necesito algo de largo plazo para superar esto. ¡Tengo tanta mala suerte con el amor!

Dike:- (Triste) No digas eso Eu… No es mala suerte, tal vez elegís mal a los chicos.

Euribia:- (Impotente) Pero es tan injusto…

Dike sabía a lo que su amiga estaba apuntando. Los chicos que a Euribia le gustaban terminaban dejándola y saliendo con Dike. Tenía en cuenta que el segundo solo salió con ella por capricho (y ella también), pero para su amiga no iba a importar. Lo que prevalecía era que Dike salía con los chicos de ella.  

Dike:- Entonces… me comportaría como una rompe corazones.

Euribia sonrió. Entendió el mensaje de su amiga. Ella tenía que hacerle entender a Nereo que haberla dejado fue el peor error que cometió en su vida. Que esto que hizo fue peor que haberse separado de Dike. Tenía que atraerlo de nuevo y dejarlo. Tratar de no volver a caer en su red.

Una vez que se quedó sola, Taumante llegó para avisarle que sus papas se iban a una cena con los amigos de pesca de Forco. Estaban a prueba, si se comportaban bien, el castigo iba a ser levantado. Esa noche iba a ser la prueba de fuego.

Así que luego de comer, los chicos pusieron una película en la televisión del living. Era jueves por la noche y el viernes siguiente un feriado, podían trasnochar.

Taumante:- (Recostado en el sillón) Ya estamos en septiembre.

Dike:- Cómo se pasó el año, ¿no?

Taumante:- (Entusiasmado) ¿Ya te decidiste?

Dike:- ¿En qué?

Taumante:- Lo que vas a seguir. Las inscripciones están a punto de comenzar, vas a tener que elegir la escuela para que puedas entrar.

Dike:- Todavía no lo pensé. No sé qué quiero ser.

Taumante:- (Sorprendido) ¡¿Todavía no lo pensaste?!

Dike:- Claro, vos seguro que lo tenes re claro, ¿no?

Taumante:- Si, voy a ser bibliotecario.

Dike:- ¡Qué trabajo aburrido!

Taumante:- Por lo menos voy a tener un trabajo, no como vos.

Dike:- Creo que voy a hacer un secundario con orientación a sociales. Después veré que hago.

Taumante:- Es buena idea. Pensé que te ibas a inclinar por la naturaleza, te gustan los animales.

Dike:- Eso pensé de vos, amas a Timoteo. ¿Por qué no ser veterinario?

Taumante:- (Frunció la nariz) No podría operar. Me da impresión la sangre.

Dike:- Cierto. Por eso mismo yo no voy a ser veterinaria. Me gusta estar con las personas. Pero no quiero ser psicóloga ni maestra.

Taumante:- Hay muchas carreras para elegir una ahora… Pero esta bueno que optes por algo menos específico para luego ir a lo que realmente te gusta.

Dike:- Tampoco quiero elegir algo que esté lejos de casa, así como hizo Dione.

Taumante:- Supongo que fue a hacer lo que le gusta.

Dike:- (Se acomodó) Dione se fue porque tenía que alejarse del quilombo. Si se quedaba, iba a tener la vida imposible con Nereo.

Taumante:- Se fue porque es la única escuela que tiene la orientación en informática.

Dike:- Acá hay una técnica.

Taumante:- (Confundido) Hay una escuela con…

Dike:- Con orientación en informática. Dione se fue porque no podía estar más cerca del problema.

El chico se volteó hacia la televisión, parecía que no quería seguir hablando del tema. Todavía estaba la película reproduciéndose.

Dike se puso de pie y se dirigió a la cocina, iba a cocinar maíz inflado. Amaba comer pochoclos. Aunque sabía que no se parecían en nada a los que daban en el cine, ella igual los preparaba. Era un momento especial que estaba pasando con su hermano. Aunque hubiese preferido pasarlo abrazada con Ceto, no se podía quejar, era la noche de la prueba de fuego. Nada tenía que salir mal.

Dike:- (Volviendo de la cocina) A Ceto le quedan dos años más en la escuela.

Taumante:- Bastante burros elegís a tus chicos, ¿no?

Dike:- (Metida en sus pensamientos) No va a ser los mismo.

Taumante:- ¿Qué no va a ser lo mismo?

Dike:- Lo nuestro. La distancia nos va a separar más. Él va a conocer nuevas chicas.

Taumante:- Que poca confianza le tenes. No se va a ir con la primera chica que se le cruce.

Dike:- Vos no conoces a las chicas Tau. Podemos ser muy malas.

Taumante:-  El problema no es él, Dike. Sos vos. Vos sos la que se enamora fácilmente.

Dike:- (Le tiró un almohadón) ¡Ey! Más respeto que soy tu hermana.

Taumante:- (Tocándose el rostro donde golpeó el almohadón) Perdón por ser tan directo.

Dike:- A veces me sorprendes con tus comentarios tan adultos.

Taumante:- Estas acostumbrada a estar rodeado de idiotas, como Nereo.

Dike se carcajeó fuerte. Recordó las acciones del chico, la cara que puso cuando ella lo desenmascaró. La imaginación que tenía por pensar que ella regresaría con él solo porque patinó con una máscara generando misterio entre el público. El plan estúpido y fracasado de salir con Euribia. Todo lo que Nereo hacía era completamente infantil e inútil. Lo de ellos se terminó y jamás iba a volver a suceder.

Dike:- Nereo es un nene que no aprende más. Tal vez esa sea la última cosa que haga.

Taumante:- Esperemos que así sea. Ya estoy cansado de escuchar su nombre.

Dike:- ¿Pensas que vamos a poder seguir siendo novios con Ceto? Los horarios no van a ser los mismos.

Taumante:- No te sabría decir. Supongo que van a durar lo que tengan que durar.

Dike:- (Sonrió) Es tan lindo vivir en el sueño del amor. Una quiere que sea eterno, pero no se puede.

Taumante:- (Estirándose) Hablando de sueño, creo que mejor me voy a dormir. Mañana tengo entrenamiento.

Dike:- ¿Volves a jugar?

Taumante:- (Poniéndose de pie) Dije que voy a entrenar, es solo para no perder el ritmo.

Dike:- No te esfuerces mucho.

Taumante:- No puedo dejar de hacer lo que me gusta por un falso miedo. Además hago las cosas con cuidado.

Dike:- No es falso, el doctor lo dijo.

Taumante:- Los doctores dicen muchas cosas.

Los hermanos se despidieron y Dike acomodó todo para cuando llegaran sus padres. Tenía que dejar las cosas impecables si quería volver a ser libre. Ella se comunicaba con Ceto a través de mensajes de texto, pero el crédito se acaba rápidamente. Además que solo podía hacerlo cuando su papá no estaba en la casa y Metis se lo entregaba mirando hacia todos lados, como si fueran ladronas. Solamente en la escuela se veían y no podían estar mucho tiempo a solas debido a que  tenían a la preceptora pisándoles los talones.

Durante lo que restó del mes, y mediados de octubre, Dike estuvo evitando a Ceto. No era que no lo quisiera ver, simplemente los horarios no coincidían. Había finalmente elegido la escuela a la que quería ir y la misma tenía todo un procedimiento para ingresar. Ella tenía que hacer un examen nivelatorio. La escuela no era excluyente, todos los que se anotaban ingresaban, pero sí había separación por grupos de horarios. Ella quería que todo pudiera coincidir con los de la escuela a la que ella estaba asistiendo actualmente para así poder tener la tarde libre y estar con Ceto. Pero para ello, tenía que quedar dentro de los 25 primeros puestos.

Ceto:- ¿Estás bien Dike? 

Dike:- (Somnolienta) Si, ¿por?

Ceto:- Estas un poco perdida, te noto sin energías.

Dike:- Estoy estudiando bastante.

Ceto:- Pero si recién empieza el trimestre. No hay pruebas.

Dike:- (Bostezó) ¿Vos cómo estás?

Ceto:- Muy solo.

Dike:- Perdón… Te estoy descuidando.

Ceto:- ¿Vamos a tu casa?

Dike:- (Meditó un poco) Mejor vayamos a la tuya.

Los mates dulces de Ceto lograron despertar a Dike de su cansancio. De todas formas, le dolía todo su cuerpo, especialmente el cuello. Estaba mucho tiempo leyendo y eso la tenía cansada.

Ceto:- Hoy cumplimos cuatro meses, no sé si tenes idea de eso.

Dike:- (Sonrió) Si, lo sé. Pero ya te dije que cada vez que cumplimos un mes más, pasa algo.

Ceto:- Hoy va a pasar algo muy bueno.

Dike:- (Se preparó para lo peor) ¿Qué estuviste pensando?

Ceto:- En estos días que me dejaste solo...

Dike:- No recalques esa parte.

Ceto:- Bueno, estuve pensando mucho.

Dike:- ¿Y qué pensaste?

Ceto:- Quiero que nos comprometamos.

Dike se atragantó con el agua del mate que se derramó sobre la mesa, que por suerte tenía mantel, que por suerte era de hule. El chico fue en busca de un trapo para limpiar mientras no podía evitar su risa. Su novia había dado un gran espectáculo. Su rostro estaba rojo, a punto de estallar.

Dike:- Estas loco, Ceto.

Ceto:- (Sonrió) Loco por vos.

Dike:- Al psicólogo, ¡ya!

Ceto:- ¿Qué decis? ¿Aceptas o no?

Dike:- Mirame fijo.

Ceto:- ¿Qué vas a hacer?

Dike:- Te digo que me mires fijo.

Ceto:- Esta bien.

Dike:- (Tomándolo de las manos) Repetí conmigo, “estoy mal, necesito un doctor”.

Ceto:- (Sonriendo) Y vos repetí esto, “Ceto, sí. Te amo, me quiero comprometer con vos”.

Dike:- Tenemos toda la vida por delante. Vamos a encontrar un montón de personas allá afuera.

Ceto:- (Soltándose) Pero no me interesa ninguna otra persona, ¿a vos si?

Dike:- (Apoyándose contra el respaldo de la silla) No puedo aceptar un compromiso a esta edad.

Ceto:- (Triste) ¿Es por Dione?

Dike:- ¡No! ¡Claro que no! Solo que estas siendo un poco exagerado. ¿Por qué de repente esto?

Ceto:- Eutibia me dijo que el año que viene vamos a separarnos y no quiero eso.

Dike quería comerlo a besos por ser tan dulce. Ambos estaban preocupados por las mismas cosas. Aunque Ceto era bastante impulsivo y tenía esas ideas descabelladas, siempre sabía usar las palabras correctas en el momento correcto, logrando derretir el corazón de ella.

Dike:- Lo que Euribia no sabe es que yo estoy haciendo todo lo posible para quedar en el mismo turno que vos. Así podemos vernos.

Ceto:- (Sonriendo) ¿En serio?

Dike:- (Acariciando al mejilla de Ceto) No le hagas caso a ella, no estoy sacrificando mis horas de sueño por nada.

Ceto:- Estas así de dormida porque estas estudiando mucho, ¿no?

Dike:- Muuucho. Y todo por vos. Así que es casi como estar comprometiéndome con lo nuestro.

Ceto:- No te voy a obligar a comprometerte conmigo, pero…

Dike:- (Sonriendo) Pero ¿qué?

Ceto:- Hagamos una promesa.

Dike:- ¿Qué tipo de promesa?

Ceto:- Cuando cumplamos veintiún años nos vamos a encontrar en la plaza del centro para hablar.

Dike:- ¿Y si ya estamos con otras parejas?

Ceto:- Veremos.

Dike:- Y si nos morimos…

Cetos:- (Sonrió) Y después soy yo el exagerado. Eso creo que no vaya a pasar, no tan pronto.

Dike:- Aprovechemos el tiempo que nos queda entonces.


Autora: Ferdeimos
Revisión: Alice





Los hechos y/o personajes de la historia son ficticios, 
cualquier semejanza con la realidad es mera coincidencia

Nos leemos dentro de dos semanas

Bajo licencia Creative Commons CC BY-NC-SA 3.0,
                          como se detalla en http://creativecommons.org/licens.

domingo, 14 de septiembre de 2014

Dike-Tomo II.Capitulo20: Cambio de look



Capitulo 20: Cambio de look

Dike estaba sentada con las piernas cruzadas en un sillón de terciopelo rojo leyendo una revista de productos que la madre de Ferusa vendía mientras la anfitriona preparaba mate. El timbre sonó y Lisiánasa ingresó.

Lisiánasa:- (Preocupada) ¿Y si nos queda mal?

Ferusa:- (Tirando su cabello hacia atrás) No nos puede quedar mal nada, somos hermosas.

Dike se puso de pie, le dio la revista a su amiga más preocupada mientras tomaba el mando del mate. Sabía que Ferusa se olvidaba muy a menudo que era ella la que cebaba y dejaba las rondas por la mitad.

Ferusa:- Mi mamá está por llegar en un rato, así que vayámonos preparando.

Dike:- Espero que hayan muchas revistas, teñirnos va a llevar tiempo.

Lisiánasa:- Vamos a tener mucho por hablar, sobre todo por lo que contó Euribia.

Dike sonrió forzadamente, sabía a lo que su amiga se refería, no le gustaba ser el centro de atención de las conversaciones y no tenía idea de hasta cuando iba a seguir siéndolo. Estaba al corriente que todos los interrogantes iban a recaer sobre ella debido a que Ceto no hablaba y que, además, transmitía un aura maligna que alejaba a cualquiera alrededor de él.

La madre de Ferusa comenzó con el lavado de los cabellos de las chicas. Lógicamente, su hija fue la primera, luego Dike y por último Lisiánasa. Así también fue el orden de teñido. Luego de cuarenta minutos de espera, volvió a lavar los cabellos y el color ya se había fijado en cada una de las chicas. Como eran diferentes, los tonos no quedaron perfectamente iguales, pero ellas estaban contentas, estaban bastante cerca de haber sido homogéneos.

<< La mamá de Ferusa se re portó. Nos dejó divinas. Quedamos hermosas. Mis papás no dijeron nada, me parece que mamá estuvo ablandando el terreno con papá para que no acotara nada negativo, como suele hacerlo.

Me sorprendió que las chicas hayan estado tan contentas con el cambio de look. Ferusa dijo algo que no me gustó mucho. “Ahora me parezco a vos, Dike. Cuidado porque te saco a Ceto”, y luego se rió. Sé que lo dijo en chiste, pero detrás de cada broma siempre hay algo de verdad. ¿Le gustará Ceto? O sea, no la culpo. Es hermoso, es el perfecto novio que nadie jamás podrá tener. Je, je, je, solo yo. >>

Su hermano tocó la puerta, Dike guardó su diario y lo hizo pasar. El chico le trajo una revista de adolescentes que Metis había comprado para ella.

Dike:- (Moviendo su cabeza) ¿Te gustó como me quedó?

Taumante:- Es un poco raro verte así, pero es cuestión de que me acostumbre.

Dike:- ¿Pero te gustó o no?

Ceto:- (Abrió la puerta) A mi sí.

Dike:- (Sonrió) ¡Qué chusma que sos!

Ceto:- (Entrando al cuarto) Pero te queda hermoso.

Dike se puso de pie y se dirigió donde estaba su novio para besarlo. Taumante se sintió un poco incómodo y se retiró, sin antes haber recibido el cariño de su cuñado. Ceto siempre lo despeinaba mientras lo abrazaba por el cuello. Aunque a Dike no le gustaba mucho porque pensaba que lo podía lastimar, no podía evitar reírse al ver el rostro al rojo vivo de su hermano.

Ceto:- Estamos a un mes de cumplir tres meses juntos.

Dike:- (Tapándole la boca) No digas nada, cada vez que cumplimos un mes más, pasa algo feo.

Ceto:- (Riéndose) ¿Y qué puede pasar?

Dike:- No tientes al destino.

Ceto:- Vos ya te hiciste amiga de Pontomedusa y nos arreglamos, ¿qué más queres?

Dike:- Que vengas a verme patinar este sábado.

Ceto:- Cuando vos patines, yo voy a estar ahí y festejamos nuestros tres meses de amor.

Dike:- Junio, Julio y Agosto… Hermoso invierno pasamos.

<< Estoy loca por los besos de mi hermoso novio. ¡Bah! Sus besos, sus manos, su piel, su voz. Todo lo que provenga de Ceto es hermoso. Se fue hace apenas unas horas y ya lo quiero de regreso conmigo. Me late muy fuerte el corazón.

Le dije a mamá que estoy saliendo con Ceto, por eso lo deja pasar así como si nada. Pero también sé que esto solo pasa porque papá no está en casa.

Me da pena que ella confíe tanto en mí. Mamá no se imagina las cosas que hacemos en mi pieza. Sé que no es nada fuera de lo común de lo que hacen las parejas ahora. Y no es que estamos haciendo cosas de adultos, pero siento que Ceto quiere algo más de lo que estamos haciendo. Y no es que yo tampoco no lo sienta dentro de mí. No me alcanza con solo tocarnos y besarnos, quiero algo más. Y ahora que lo pienso, no sé si lo podré hablar con mamá. Ni pensar hablar con las chicas. Aunque supongo que la que lo tiene más en claro es la ya experimentada Actea. Ella ya lo hizo con su novio, así que no va a tener problemas en contarme cómo se preparó, porque ya nos contó cómo se sintió. Y por eso no tengo miedo, pero igual tengo que saber cómo hacer las cosas. >>

Lisiánasa:-  Mmm, ¡qué rico desayuno Ferusa!

Ferusa:- No comas mucho querida, tenemos que ensayar.

Lisiánasa:-  Si, si, ya lo sé. Solo una media luna más y listo.

La chica tomó la última media luna del plato y la devoró rápidamente, sin antes haberla humedecido en la chocolatada.

Ferusa:- Entonces, Ceto sólo va a estar cuando patinemos, no antes.

Dike:- (Suspiró) Si, aunque me gustaría que estuviera desde el principio.

El grupo ensayó por última vez la coreografía que iban a realizar por la noche de ese sábado. Estaban muy entusiasmadas. La primera vez que participaron de una especie de torneo amistoso, alcanzaron el segundo lugar. Ahora iban por el primer puesto. Estaban seguras que Galatea ya no podría sorprenderlas más, esa jugada ya la había hecho.

También tenían deseos de superar a las ganadoras nacionales, pero eso era un sueño un poco ambicioso. Dike sabía que, para llegar a proponer un duelo o competencia con ellas, tendrían que participar en varias competencias hasta llegar a ser convocadas a las nacionales, ganar y poder encontrarse con “The Stars”. ¿Y quiénes eran ellas para lograr tanto? Les quedaba menos de un año para estar juntas y disfrutar de los torneos. Al año siguiente elegirían sus orientaciones para cursar los últimos tres o cuatro años del secundario.

Mientras escuchaban la radio pop más popular de la cuidad, las chicas se estaban preparando para salir al club. Una vez que llegaron, se encontraron con que el público no disminuyó desde la última vez. Había muchos alumnos de la escuela donde asistían. Dike miraba a la tribuna para encontrar a Ceto, sabía que él iría justo cuando ellas patinaran, pero guardaba la esperanza de que pudiera liberarse de sus compromisos y llegar a tiempo.

Finalmente el tiempo para que salieran al escenario arribó. Los equipos se presentaron ante el público que los aplaudió intensivamente. Ese era el año del club Ice, no podían dejarlo de lado, ellas tenían que seguir incentivando el espíritu del mismo. Una vez cerró, pero ellas no pensaban dejarlo otra vez. No se iban a sentir completas. El club formaba parte de ellas, especialmente de Dike y Ferusa. No iban a descansar hasta que se mantuviera por sí solo.

Ferusa:- (Al oído de Dike) Están otra vez los enmascarados.

Dike:- (Sonrió) Ellos te tienen como loca, ¿no?

Ferusa:- Me gusta el misterio.

Como era costumbre, primero patinaron los niños. Lisiánasa estaba contenta, el club estaba empezando a respetar las categorías. No podían seguir como la primera vez, niños y adultos compitiendo a la par.

Ferusa:- Me siento menos nerviosa que la otra vez.

Lisiánasa:- (Sonrió) Estabas igual de tranquila, hasta que nos tocó patinar.

Dike:- Recuerdo que estaba bastante molestita en los camerinos. Ahora estuvo más callada.

Ferusa:- (Codeando a Lisiánasa) ¿Viste?

Lisiánasa:- Como digas.

Ferusa se puso de pie y se retiró al camerino para tomar un poco de agua. Mientras caminaba por los pasillos internos del club, vió que la luz de los camerinos de los chicos estaba encendida. La curiosidad le ganó y se adentró para observar a los muchachos, sobre todo a los enmascarados.

Ferusa:- (Decepcionada) No hay nadie.

Enmascarado:- Creo que las chicas no pueden estar acá.

Ferusa:- ¡Perdón! Pensé que era el baño

Enmascarado:-  (Sonrió) Claro. Ahora creo que no vas a querer que te delate, ¿no?

Ferusa:- ¡No! Por favor.

El muchacho acorraló a Ferusa contra la pared. Sus labios estaban muy cerca y sus alientos se mezclaban. Ella no estaba asustada, quería ser besada. Sentía la adrenalina del peligro. Quería que le robara un beso, que hiciera algo indecente con ella.

Enmascarado:- Vas a tener que hacer un favor mí.

Ferusa:- (Agitada) ¿Qué favor?

Enmascarado:- (Al oído) Cuando terminemos de patinar, habrá un receso. Quiero que traigas a Dike.

Ferusa:- (Decepcionada) ¿A Dike? ¿Para qué queres que la traiga?

Enmascarado:- (Alejándose) Eso no te importa.

Ferusa:- ¿Cómo sabes de Dike?

Enmascarado:- (De espaldas) Lo único que te tiene que importar es que ella esté en el segundo pasillo del ala oeste de los coordinadores.

Ferusa:- (Enojada) ¿Y si no lo cumple? Yo no puedo obligarla a hacer algo que no quiera.

Enmascarado:- Vos solita te metiste en este problema. Arreglatelas.

El chico finalmente desapareció de la vista de la chica, había llegado el momento de la categoría solista para los hombres. Ferusa estaba insatisfecha, frustrada por el momento vivido. Todo lo que había pensado se desplomó en un abrir y cerrar de ojos. ¿Por qué todos los chicos querían a Dike? Estaba sintiendo algo crecer dentro de ella. No quería oscurecer su amistad por los celos, pero ya era bastante. Primero salió con el chico más lindo de su salón, Nereo. Después logró llamar la atención de su primo, otro chico caído del cielo. Actualmente estaba saliendo con Ceto, el ex de Euribia. Y éste también era bastante deseado dentro de la escuela. ¿Quién más iba a gustar de ella? ¿Qué hacía ella? ¿Qué tenía?

Ferusa:- (Con pocos ánimos) Un chico quiere hablar con vos en el receso que viene.

Dike:- (Curiosa) ¿Un chico? ¿Podrías ser más específica?

Ferusa:- El bombón enmascarado.

Dike:- ¡¿Qué?!

Ferusa:- En el segundo pasillo del ala oeste de los coordinadores.

Dike:- No me interesa. ¿Te dijo quién era?

Ferusa:- No estaba buscando saber quién era.

Lisiánasa:- (Sonrió y dijo al oído de Ferusa) Parece que no obtuviste lo que querías.

Ferusa giró bruscamente su rostro. Lisiánasa estaba en lo cierto. Esto iba a influir en su performance y no quería.

Lisiánasa:- No veo la hora de ver al morocho enmascarado.

Dike:- ¿Queres conocerlo Li?

Lisiánasa:- Claro que sí.

Dike sonrió y las chicas la miraron confundidas, no tenían idea de lo que rondaba por su mente. Tendrían que confiar en su amiga. Terminaron de ver el espectáculo de los chicos y esperaron ver la premiación de los mismos. El enmascarado había quedado en el tercer puesto, como en la última competencia. A Dike mucho no le importó, ella estaba buscando con la mirada a su novio. Estaba muy cerca la hora para que les tocara patinar a ellas y él aún no había aparecido.

El intervalo llegó y se dirigieron al lugar del encuentro. Para su desgracia, se toparon con Galatea que las volvió a sobrar por el fracaso experimentado en el torneo anterior. Ferusa se quedó para distraer a la bastarda. Aunque siempre la meta de ella fue molestar a Dike, la chica que tenía frente a ella le ofrecía diversión gratis.

Enmascarado:- ¿Dike?

La chica estaba nerviosa y simplemente asintió con la cabeza. El muchacho se acercó y la miró fijamente a los ojos. Algo andaba mal. Así que, para evitar el acorralamiento, le preguntó por su identidad. El chico se echó hacia atrás negando con la cabeza.

Enmascarado:- No puedo decírtelo ahora.

Desde atrás se escucharon fuertes pisadas, alguien corría en la dirección de ellos, el chico trató de girarse al escucharlas y la máscara fue retirada con brusquedad por la inercia de la corrida.

Lisiánasa:- ¡Nereo!

Nereo se giró completamente para tapar su rostro, pero Dike lo estaba esperando con la máscara en su mano derecha mientras tenía los brazos cruzados y la cara seria.

Dike:- (Sosteniendo la máscara) Somos bastante grandes para estos juegos, ¿no te parece?

Nereo:- (Perplejo) ¿Dike? ¿Lisiánasa?

Lisiánasa:- Nos cambiamos el color de pelo el viernes pasado.

Nereo:- No… no las puedo diferenciar.

Dike:- Tampoco te diste cuenta que Ferusa también tenía el color de pelo diferente.

Nereo:- No tenía ojos para otra que no seas vos.

Dike:- ¿Qué querés? ¿Qué ganas con toda esta estupidez?

Nereo:- Bueno

Dike:- (Dejando la máscara en el pecho del chico) Chau, vía.

Nereo:- ¿No me extrañas?

Lisiánasa estaba aguantando la risa, Dike quería sacarse de encima de una buena vez al muchacho que no entendía por las buenas que ya no había nada entre ellos.

Dike:- Me arrepiento tanto de haber gustado de vos… Ya no te quiero. ¿No lo entendes?

Las chicas se retiraron dejando petrificado al joven que tenía un vestigio de lágrimas en sus ojos. Dike había sido directa y ruda con sus palabras, pero él tenía que entender la realidad, así como ella había entendido que nada iba a pasar con Dione.

Lisiánasa:- Pensé que iba a besarme.

Dike:- No podía dejar que se acercara tanto. Es muy efusivo, no piensa.

Lisiánasa:- (Deteniendo a Dike) ¿Vas a poder patinar?

Dike:- Si. Estas cosas me dan más fuerzas. Quiero sacarme la mala energía. Canalizarla en la coreografía.

Ferusa seguía hablando con Galatea. Dike tomó del brazo a su amiga y dejaron a la otra con las palabras en el aire. Se llegó a escuchar un grito proveniente de su lado, pero con el murmullo de todas las personas en el lugar, no se logró distinguir.

Los equipos fueron pasando, mostrando todo lo que estuvieron entrenando desde la última exhibición en el club. Todos mejoraron la fluidez, velocidad y dificultad de los trucos. Algunos no coordinaron bien con la música, pero la técnica la mejoraron.

Lisiánasa hizo incorporar más trucos en los deslizamientos aprovechando al máximo el recorrido sobre la pista. Los movimientos de las chicas fueron delicados y atrevidos. La sonrisa jamás desapareció y contagió al público para que aplaudiera al compás de la música.

Aunque se había separado a los niños, los hombres y las mujeres, seguía habiendo muy pocos equipos con tres o cuatro integrantes. La mayoría eran dúos o solistas. Así que todos patinaron contra todos dentro de una misma categoría. Nuevamente las chicas tuvieron que competir contra Galatea. Pero para sorpresa de todas, Galatea quedó en tercer puesto y las chicas en el primer lugar.

La felicidad las invadió hundiéndose en ella, ignorando a los demás. Todos sus esfuerzos se habían reflejado en esos pocos minutos de actuación y había salido perfecto a pesar de todo lo que sucedió en la previa.

Recibieron las medallas, un trofeo y un cheque para que disfrutaran gastando. Aunque Dike sonreía, estaba buscando a su novio. No lo había visto durante la presentación porque estaba concentrada en la misma, no quería fallar. No podía hacerlo. Tenía que saldar cuentas con Galatea.

Metis abrazó a su hija de la emoción, Forco reclamó parte del premio alegando que esa plata le pertenecía por haber pagado todo el equipamiento de su hija y su hermano estaba ligeramente colorado y despeinado. Eso le dio un indicio, Ceto estaba cerca. Seguramente lo había saludado con su forma brusca y lo dejó así a su querido hermano.

Dike:- (Sonrió) ¡Viniste!

Ceto:- ¿No te dije que lo iba a hacer?

Los chicos se abrazan y se besan tiernamente. A Dike se le olvidó todo lo malo que había pasado antes y después de la presentación. Pero también se había olvidado que su padre no sabía de la relación que tenía con Ceto.

Revisión: Alice





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